Política de Fuentes Sin Nombre
Preferimos fuentes con nombre. Cuando una fuente requiere anonimato — por ejemplo, un empleado de una aseguradora que enfrentaría represalias por hablar — describimos la posición de la fuente sin identificarla y explicamos por qué se concedió el anonimato. La información de fuentes anónimas debe ser corroborada por una segunda fuente o documento.